IKIGAI,
LOS SECRETOS DE JAPÓN PARA UNA VIDA LARGA Y FELIZ (2016)
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
Este
libro de Héctor García y Francesc Miralles nos habla de los longevos y sus
métodos para alcanzar su larga vida.
1
El
Ikigai es la razón para vivir cada día. En su concepto fundamental es semejante
a la logoterapia de Viktor Frankl, planteada en su libro “El hombre en busca de sentido”: ante cualquier problema hay
que indagar su razón para actuar de acuerdo al planteamiento que se nos
presenta.
Hay
que encontrar motivos para vivir.
Los
ancianos de Okinawa tienen motivos para
vivir cada día, y esa alegría de vivir les prolonga la existencia.
2
Ikigai es la felicidad de estar siempre
ocupado.
3
Zonas
azules: Poblaciones de los más longevos.
1. Cerdeña
en Italia.
2. Loma
Linda en California.
3. Península de Nicoya en Costa Rica .
4. Icaria en Grecia.
4
Además de tener claro el propósito de vida, el
Ikigai toma en cuenta:
1. Dieta
balanceada.
2. Ejercicios.
3. Relaciones
sociales.
5
Reglas
del Ikigai:
1. Tener
amistades. Ayudarse mutuamente.
2. Alimentación. Comer
más vegetales. Verduras y frutas hasta cinco veces al día. Consumir
cereales como el arroz. No consumir azúcar refinada. Aplicar la ley del 80 %: quedar
con un poco de hambre, no saciarlo totalmente (hara hachi bu). Comer en platos
pequeños. Practicar ayunos dos veces a la semana.
3. Moverse.
Hacer ejercicios. Caminar.
4. Resiliencia.
No desanimarse nunca. Enfrentar el problema principal con
valentía.Persistencia. No rendirse nunca. Controlar los deseos, los placeres y
las emociones.
5. Meditar
todos los días. Observar los pensamientos y dejarlos
pasar. Dejar el pasado y el futuro. Concentrarse en el presente.
6. Aceptar
que todo desaparecerá algún día. No sufrir por lo
inevitable. No caer en el pesimismo.
7. Nada
es perfecto. La belleza está en lo imperfecto.
8. Cada
momento es irrepetible. Disfruta cada instante de la
existencia.
9. Hacer
cada cosa con plena atención. Es el fluir de las
tareas que hacemos. El fluir es el
placer, deleite, creatividad y el proceso en el que estamos inmersos totalmente
en la vida.
10. Concentrarse
en una sola tarea a la vez.
EPÍLOGO
DE LOS AUTORES
1.
Mantente siempre activo, nunca te retires. Quien
abandona las cosas que ama y sabe hacer, pierde el sentido de su vida. Por eso,
incluso después de haber terminado la vida laboral «oficial», es importante
seguir haciendo cosas de valor, avanzando, aportando belleza o utilidad a los
demás, ayudando y dando forma a nuestro pequeño mundo.
2.
Tómatelo con calma. Las prisas son inversamente
proporcionales a la calidad de vida. Como dice un viejo proverbio: «Caminando
despacio se llega lejos». Cuando dejamos atrás las urgencias, el tiempo y la
vida adquieren un nuevo significado.
3.
No comas hasta llenarte. También en la alimentación para una
vida larga, «menos es más». Según la ley del 80 %, para preservar la salud mucho
tiempo, en lugar de atiborrarse hay que comer un poco menos del hambre que
tenemos.
4.
Rodéate de buenos amigos. Son el mejor elixir para
disolver las preocupaciones con una buena charla, contar y escuchar anécdotas
que aligeren la existencia, pedir consejo, divertirnos juntos, compartir,
soñar… En suma, vivir.
5.
Ponte en forma para tu próximo cumpleaños. El agua se
mueve, fluye fresca y no se estanca. Del mismo modo, tu vehículo para la vida
necesita un poco de mantenimiento diario para que pueda durar muchos años.
Además, el ejercicio segrega las hormonas de la felicidad.
6.
Sonríe. Una actitud afable hace amigos y relaja a
la propia persona. Está bien darse cuenta de las cosas que están mal, pero no
hay que olvidar el privilegio de estar aquí y ahora en este mundo lleno de
posibilidades.
7.
Reconecta con la naturaleza. Aunque la mayoría de
seres humanos vivan en ciudades, estamos hechos para fundirnos con la
naturaleza. Necesitamos regularmente volver a ella para cargar las pilas del
alma.
8.
Da las gracias. A tus antepasados, a la naturaleza que
te provee aire y alimento, a tus compañeros de vida, a todo lo que ilumina tu
día a día y te hace sentir dichoso de estar vivo. Dedica un momento del día a
dar las gracias y aumentarás tu caudal de felicidad.
9.
Vive el momento. Deja de lamentarte por el pasado y de
temer el futuro. Todo lo que tienes es el día de hoy. Dale el mejor uso posible
para que merezca ser recordado.
10.
Sigue tu Ikigai. Dentro de ti hay una pasión, un talento
único que da sentido a tus días y te empuja a dar lo mejor de ti mismo hasta el
final. Si no lo has encontrado aún, como decía Viktor Frankl, tu
próxima misión será encontrarlo.
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