martes, 17 de marzo de 2026

ESCRIBIR LA HISTORIA DEL DÍA.

 

ESCRIBIR LA HISTORIA DEL DÍA

 

  


[Gabriel García Oro, filósofo]

 

 

 

Gabriel García Oro, filósofo: "Escribir la historia de tu día puede cambiar la historia de tu vida"

Escribir nuestra propia historia nos recuerda que, aunque no siempre podamos elegir lo que sucede, siempre podemos elegir cómo contarlo. Y esa elección lo cambia todo.

Hay una idea que, cuanto más la exploro y la practico, más cierta y llena de posibilidades me resulta: la realidad no es como sucede, sino como nos la contamos. Hay miles de ejemplos que, como mínimo, me acercan a esta verdad.

 

Dos personas pueden vivir exactamente el mismo suceso —una conversación incómoda, un cambio de trabajo, incluso un viaje— y, sin embargo, recordarlo de formas radicalmente diferentes. Una puede verlo como una derrota, la otra como una oportunidad. Lo que cambia no es el hecho en sí, sino la historia que cada uno se cuenta.

 

Esa narrativa interna, muchas veces invisible, es tremendamente poderosa. No solo moldea cómo recordamos el pasado; también influye en cómo nos sentimos hoy y en cómo enfrentamos lo que está por venir.

 

Porque lo que creemos que somos —nuestro papel en la historia— condiciona la forma en que actuamos. La buena noticia es que esta narrativa no es inamovible. Podemos revisarla, editarla y, si hace falta, reescribirla. Y una herramienta sencilla, casi mágica, para hacerlo es, como ya habrás adivinado, la escritura que puede ser muy terapéutica.

 

 

ESCRIBIR PARA CAMBIAR CÓMO NOS VEMOS

 

La escritura nos permite revisar, editar y, si hace falta, reescribir nuestra narrativa.

 

 

Puedo asegurar que lo he experimentado, tanto yo mismo como en varias personas en mis talleres: a veces basta con una página. Solo una. Una página para escribir la historia de tu día. No se trata de un diario convencional, donde simplemente anotas lo que has hecho, sino de algo más profundo: un diario de tu historia, de tus historias.

 

 

En esa página uno puede escribir cómo ha vivido el día, pero también cómo lo podría contar de otra manera. Quizá no como la víctima de un malentendido, sino como alguien que aprendió algo. No como el que “falló”, sino como el que descubrió qué necesita mejorar. No como espectador de su propia vida, sino como protagonista.

 

UN EJERCICIO PUESTO EN PRÁCTICA DURANTE SIGLOS

 

La escritura nos ayuda a entender cómo nos contamos las cosas, y al hacerlo vemos que podemos contárnoslas de otro modo.

 

 

Este ejercicio no es nuevo. Los grandes escritores, los filósofos y hasta los psicólogos lo han defendido durante siglos. Porque cuando escribes, das forma. Y cuando das forma, empiezas a ver posibilidades donde antes solo había caos.

 

Al fin y al cabo, escribir así no es solo un acto de autoconocimiento. Es también una herramienta de transformación. Porque al entender cómo nos contamos las cosas, empezamos a ver que también podemos contárnoslas de otro modo.

 

 

Así, me atrevo a proponer que, la próxima vez que un problema te desborde, pruebes a escribirlo. No solo lo que pasó, sino cómo podrías contarlo de una manera que te ayude. Quizá no cambie el hecho, pero sí puedes variar tu manera de vivirlo. Y ese pequeño cambio de perspectiva es, muchas veces, el primer paso hacia una acción diferente, más consciente y más poderosa.

 

SUS OTROS BENEFICIOS

Las investigaciones sobre escritura expresiva muestran que quienes practican este tipo de ejercicios tienen niveles más bajos de estrés, mayor claridad emocional e, incluso, mejoras físicas, como un sistema inmune más fuerte.

 

No es magia; es que cuando pones en palabras tu experiencia, tu cerebro deja de procesarla solo desde el caos emocional y empieza a integrarla en una narrativa con sentido. Y el sentido es lo que nos permite avanzar.

 

CÓMO EMPEZAR A PONERLO EN PRÁCTICA

No necesitas nada sofisticado. Solo un cuaderno y un bolígrafo —o, si lo prefieres, un documento en tu ordenador— y un pequeño compromiso: una página al día.

 

Puedes empezar por escribir tal cual cómo ha sido tu día. Luego, dedica unas líneas a reinterpretar lo que has escrito. Pregúntate: ¿Qué papel he jugado hoy en mi propia historia? ¿Cómo podría contar este mismo hecho para que me ayude a crecer? ¿Qué enseñanza hay aquí, aunque ahora me cueste verla?

Hazlo durante una semana. Verás cómo, poco a poco, algo empieza a cambiar. No porque la vida se vuelva perfecta, sino porque empiezas a habitar tu propia historia de otra manera.

Escribir nuestra propia historia es un acto de libertad. Nos recuerda que, aunque no siempre podamos elegir lo que sucede, siempre podemos elegir cómo contarlo. Y esa elección lo cambia todo.

 

Quizá hoy tu página solo sea un párrafo. Quizá mañana escribas más. No importa. Lo importante es empezar, porque al hacerlo comienzas a entrenar esa voz interior que te acompaña cada día, esa que te dice quién eres y quién puedes llegar a ser.

jueves, 6 de noviembre de 2025

COGNICIÓN CORPORIZADA.

 



COGNICIÓN CORPORIZADA.


1

La cognición corporizada es una teoría que postula que la cognición, o el pensamiento, no reside únicamente en el cerebro, sino que está intrínsecamente ligada a la interacción del cuerpo con su entorno. Sostiene que nuestros pensamientos, emociones y la manera en que entendemos el mundo se basan en nuestras experiencias sensoriomotoras y en cómo nuestros cuerpos interactúan físicamente con el ambiente. En otras palabras, la mente y el cuerpo no trabajan de forma separada, sino que colaboran constantemente intercambiando información.

2

Características principales

Interacción cuerpo-entorno: Se considera que las capacidades cognitivas surgen de la interacción dinámica entre el agente (su cuerpo y mente) y el entorno.

Papel del cuerpo y la percepción: La teoría pone de manifiesto la importancia del sistema motor y perceptivo del cuerpo, así como las interacciones físicas con el mundo, para el desarrollo de funciones cognitivas de alto nivel como el razonamiento y la creación de conceptos.

Procesos sensoriomotores: Considera que el pensamiento tiene raíces profundas en el procesamiento sensoriomotor, la manera en que el cuerpo se mueve e interactúa con el espacio.

Enfoque en la acción: Se aleja de una visión puramente cerebro-céntrica, enfatizando la acción y la experiencia en un contexto biológico, social y cultural.

Ejemplo en el lenguaje: Las teorías sugieren que conceptos como la metáfora pueden estar arraigados en la experiencia corporal. Por ejemplo, comprender una oración que menciona una acción con la mano activa las zonas cerebrales motoras asociadas a la mano, según SciELO Colombia.

 


lunes, 5 de mayo de 2025

TRÁGUESE ESE SAPO

 

TRÁGUESE ESE SAPO (2001)

ERMG

Brian Tracy en “Tráguese ese sapo” nos da regla para llevar hasta un final feliz todos aquellos planes que nos hemos propuesto, pero que tenemos estancados por diferentes razones.

 


Estas son las 21 conclusiones:

 

Conclusión: Atando cabos La clave de la felicidad, de la satisfacción, del gran éxito y de una maravillosa sensación de poder personal y de eficacia es desarrollar el hábito de tragarse su sapo como primera cosa todos los días cuando empiece a trabajar. Por fortuna esta es una habilidad que puede adquirir mediante la repetición. Y cuando desarrolla el hábito de empezar su tarea más importante antes de cualquier otra cosa, el éxito está garantizado. He aquí un sumario de los veintiún grandes modos de acabar con la postergación de las decisiones y de terminar de hacer más cosas más rápidamente. Estudie estas reglas y principios regularmente hasta que se fijen firmemente en su pensamiento y acciones.

 

1. Ponga la mesa: Decida exactamente qué quiere. La claridad es esencial. Escriba sus objetivos y metas antes de empezar.

 2. Planifique cada día con antelación: Piense sobre papel. Cada minuto que ocupa en planificar puede ahorrarle cinco o diez minutos en la ejecución.

 3. Aplique a todo la regla del 80/20: El 20 por ciento de sus actividades vale el 80 por ciento de sus resultados. Concentre siempre sus esfuerzos en el 20 por ciento superior.

4. Estudie las consecuencias: Sus tareas y prioridades más importantes son aquellas que pueden tener más serias consecuencias, positivas o negativas, en su vida y su trabajo.Concéntrese sobre todo en ellas.

 5. Practique la procrastinación creativa: Puesto que no puede hacer todo, debe aprender a dejar de lado deliberadamente aquellas tareas de poco valor para que pueda tener tiempo para hacer las más importantes.

 6. Practique continuamente el método ABCDE: Antes de empezar a trabajar en una lista de tareas, concédase unos momentos para organizarlas según su valor y prioridad para que esté seguro de trabajar en sus actividades más importantes.

 7. Céntrese en áreas claves de resultados: Identifique y de- termine los resultados necesarios para hacer bien su trabajo, y trabaje todo el día en ellos.

8. Aplique la ley de Tres: Identifique las tres cosas en su trabajo que requieren el 90 por ciento de su atención y que tienen que ser hechas antes que cualquier otra cosa.

9. Prepárese concienzudamente antes de empezar: Tenga a mano todo lo que necesite antes de empezar: información, herramientas, material, así una vez que comienza no necesita parar y puede seguir hasta acabar.

10. Ponga un ladrillo después de otro: Puede completar los trabajos mayores y más complicados sólo si lo hace paso a paso.

11. Refuerce sus talentos especiales: Mientras más conocimientos y habilidad tenga sobre su tarea más rápido podrá terminarla. Determine con exactitud qué hace muy bien o que podría hacer muy bien y entréguese de corazón a hacer esas cosas específicas muy pero que muy bien.

12. Identifique sus obstáculos clave: Determine los atascos internos o externos que deciden la velocidad con que logra sus objetivos más importantes y concéntrese en aligerarlos.

 13. Presiónese a sí mismo: Imagine que tiene que marcharse por unmes de la ciudad y trabaje como si tuviera que completar todas sus tareas importantes antes de marcharse

14. Motívese para la acción: Sea su propio animador. Busque lo bueno en cada situación. Céntrese en la solución más que en el problema. Sea siempre optimista y constructivo.

15. La tecnología es un pésimo amo: Recupere el tiempo que ha perdido por estar esclavizado con la adicciones digitales. Apague sus aparatos electrónicos.

16. La tecnología es un excelente sirviente: Aproveche las herramientas tecnológicas para ayudarlo a ceñirse a realizar las tareas más importantes.

17. Centre su atención: Evite las interrupciones y distracciones que interfieren con sus tareas más importantes.

18. Divida la tarea: Divida las tareas grandes y complejas en segmentos y después haga una parte pequeña de la tarea.

 19. Créese lapsos amplios de tiempo: Organice sus días en torno de amplios lapsos de tiempo en que se pueda concentrar en sus tareas más importantes.

 20. Desarrolle un sentido de urgencia: Adquiera el hábito de avanzar rápido en sus tareas clave. Dese a conocer por ser una persona que hace las cosas bien y rápidamente.

 21. Concéntrese resueltamente en lo que está haciendo: Establezca prioridades claras, empiece de inmediato por la tarea más importante y después trabaje sin interrupciones hasta que el trabajo esté completo en un cien por cien. Esta es la verdadera clave del alto rendimiento y de la máxima productividad personal.

Adopte la decisión de practicar estos principios cada día hasta que se conviertan en su segunda naturaleza. Con estos hábitos de administración personal como rasgos permanentes de su personalidad su futuro no tendrá límites.¡Hágalo! ¡Tráguese ese sapo!

martes, 29 de abril de 2025

HÁBITOS ATÓMICOS

 

TÓPICOS SOBRE EL LIBRO “HÁBITOS ATÓMICOS” (2018) DE JAMES CLEAR.




ERMG

1

Un hábito atómico es una tarea muy pequeña que hacemos cada día, y que se convertirá en rutina con el tiempo para mejorar nuestro rendimiento vital.

Un cambio de un 1 % produce una mejoría de casi un 40 %.

Yo, particularmente, lo comparo con el “Efecto mariposa”: una acción muy pequeña, una sola palabra , un gesto bondadoso tienen impacto positivo y duradero en la vida.

2

LOS HÁBITOS ATÓMICOS CONSTAN DE 4 PASOS:

1.     Señal.

2.     Anhelo.

3.     Respuesta

4.      y recompensa.

3

CUATRO LEYES DEL CAMBIO DE CONDUCTA.

Las Cuatro Leyes del Cambio de Conducta

1ª Ley: Hacerlo obvio (Señal): Si queremos empezar a caminar, debemos dejar el mono deportivo para verlo, inmediatamente al despertar.

2ª Ley: Hacerlo atractivo(Anhelo): Si queremos empezar a caminar, es más atractivo hacerlo en compañia de otros.

3ª Ley: Hacerlo fácil o sencillo(Respuesta): Si queremos empezar a caminar, debemos caminar un poquito el primer día, y aumentar el tiempo cada día. Por ejemplo: 10 minutos el primer día, 20 el segundo día, y así sucesivamente hasta llegar a la hora de caminata.

4ª Ley: Hacerlo satisfactorio (Reconpensa): Darse un premio por la tarea cumplida. Si ya caminamos una hora, podemos comer algo prohibido para una dieta: un helado.

viernes, 21 de marzo de 2025

IKIGAI, LOS SECRETOS DE JAPÓN PARA UNA VIDA LARGA Y FELIZ (2016)

 

IKIGAI, LOS SECRETOS DE JAPÓN PARA UNA VIDA LARGA Y FELIZ (2016)

Edgardo Rafael Malaspina Guerra


 

 

Este libro de Héctor García y Francesc Miralles nos habla de los longevos y sus métodos para alcanzar su larga vida.

1

El Ikigai es la razón para vivir cada día. En su concepto fundamental es semejante a la logoterapia de Viktor Frankl, planteada en su libro “El hombre en  busca de sentido”: ante cualquier problema hay que indagar su razón para actuar de acuerdo al planteamiento que se nos presenta.

Hay que encontrar motivos para vivir.

Los ancianos de  Okinawa tienen motivos para vivir cada día, y esa alegría de vivir les prolonga la existencia.

2

 Ikigai es la felicidad de estar siempre ocupado.

3

Zonas azules: Poblaciones de los más longevos.

1.     Cerdeña en Italia.

2.     Loma Linda en California.

3.      Península de Nicoya en Costa Rica .

4.      Icaria en Grecia.

4

 Además de tener claro el propósito de vida, el Ikigai toma en cuenta:

 

1.     Dieta balanceada.

2.     Ejercicios.

3.     Relaciones sociales.

 

5

Reglas del Ikigai:

1.     Tener amistades. Ayudarse mutuamente.

2.     Alimentación.  Comer  más vegetales. Verduras y frutas hasta cinco veces al día. Consumir cereales como el arroz. No consumir azúcar refinada. Aplicar la ley del 80 %: quedar con un poco de hambre, no saciarlo totalmente (hara hachi bu). Comer en platos pequeños. Practicar ayunos dos veces a la semana.

3.     Moverse. Hacer ejercicios. Caminar.

4.     Resiliencia. No desanimarse nunca. Enfrentar el problema principal con valentía.Persistencia. No rendirse nunca. Controlar los deseos, los placeres y las emociones.

5.     Meditar todos los días. Observar los pensamientos y dejarlos pasar. Dejar el pasado y el futuro. Concentrarse en el presente.

6.     Aceptar que todo desaparecerá algún día. No sufrir por lo inevitable. No caer en el pesimismo.

7.     Nada es perfecto. La belleza está en lo imperfecto.

8.     Cada momento es irrepetible. Disfruta cada instante de la existencia.

9.     Hacer cada cosa con plena atención. Es el fluir de las tareas que hacemos. El fluir es  el placer, deleite, creatividad y el proceso en el que estamos inmersos totalmente en la vida.

10.  Concentrarse en una sola tarea a la vez.

EPÍLOGO DE LOS AUTORES

 

 

1. Mantente siempre activo, nunca te retires. Quien abandona las cosas que ama y sabe hacer, pierde el sentido de su vida. Por eso, incluso después de haber terminado la vida laboral «oficial», es importante seguir haciendo cosas de valor, avanzando, aportando belleza o utilidad a los demás, ayudando y dando forma a nuestro pequeño mundo.

2. Tómatelo con calma. Las prisas son inversamente proporcionales a la calidad de vida. Como dice un viejo proverbio: «Caminando despacio se llega lejos». Cuando dejamos atrás las urgencias, el tiempo y la vida adquieren un nuevo significado.

3. No comas hasta llenarte. También en la alimentación para una vida larga, «menos es más». Según la ley del 80 %, para preservar la salud mucho tiempo, en lugar de atiborrarse hay que comer un poco menos del hambre que tenemos.

4. Rodéate de buenos amigos. Son el mejor elixir para disolver las preocupaciones con una buena charla, contar y escuchar anécdotas que aligeren la existencia, pedir consejo, divertirnos juntos, compartir, soñar… En suma, vivir.

5. Ponte en forma para tu próximo cumpleaños. El agua se mueve, fluye fresca y no se estanca. Del mismo modo, tu vehículo para la vida necesita un poco de mantenimiento diario para que pueda durar muchos años. Además, el ejercicio segrega las hormonas de la felicidad.

6. Sonríe. Una actitud afable hace amigos y relaja a la propia persona. Está bien darse cuenta de las cosas que están mal, pero no hay que olvidar el privilegio de estar aquí y ahora en este mundo lleno de posibilidades.

7. Reconecta con la naturaleza. Aunque la mayoría de seres humanos vivan en ciudades, estamos hechos para fundirnos con la naturaleza. Necesitamos regularmente volver a ella para cargar las pilas del alma.

8. Da las gracias. A tus antepasados, a la naturaleza que te provee aire y alimento, a tus compañeros de vida, a todo lo que ilumina tu día a día y te hace sentir dichoso de estar vivo. Dedica un momento del día a dar las gracias y aumentarás tu caudal de felicidad.

9. Vive el momento. Deja de lamentarte por el pasado y de temer el futuro. Todo lo que tienes es el día de hoy. Dale el mejor uso posible para que merezca ser recordado.

10. Sigue tu Ikigai. Dentro de ti hay una pasión, un talento único que da sentido a tus días y te empuja a dar lo mejor de ti mismo hasta el final. Si no lo has encontrado aún, como decía Viktor Frankl, tu próxima misión será encontrarlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESCRIBIR LA HISTORIA DEL DÍA.

  ESCRIBIR LA HISTORIA DEL DÍA       [Gabriel García Oro, filósofo]       Gabriel García Oro, filósofo: "Escribir la ...